Uno de los principales impactos de las carreteras, viene determinada cuando estas pasan por zonas protegidas o zonas sensibles donde se localiza fauna silvestre y/o protegida. En este sentido las carreteras actúan a modo de elemento de corte o fractura entre ecosistemas, zona de reproducción, zona de caza, de alimentación, refugio, etc.

De manera que uno de los principales “motores” de muerte sobre la fauna protegida, está determinada por la localización de infraestructuras lineales.

La afección sobre la fauna, por estas infraestructuras, no está cuantificada, debido a los escasos estudios, estudios aun más escasos si salimos de los llamados países desarrollados.