La contaminación por los residuos de plástico supone una gran amenaza para los ecosistemas terrestres y oceánicos, y por ellos es considerado como un problema global de enormes dimensiones, al que todos los actores de la sociedad tienen que poner medidas de solución.

Los estudios científicos estiman que más del 57% del plástico producido a nivel mundial, acaba abandonado en la naturaleza debido a la gestión deficiente de los residuos. Polietileno, polipropileno, poliéster, etc., son sustancias químicas (polímeros) de plástico no muy familiares para la mayoría de la sociedad, sin embargo, están presentes en nuestro día a día en todo lo que utilizamos. Asimismo, gran parte de los residuos plásticos se caracterizan por su alta resistencia al proceso de biodegradación, de manera que acaban comprometiendo tanto a la salud de los propios seres humanos como a la biodiversidad y sus hábitats, provocando así un grave impacto ambiental. Actualmente, la Unión Europea (UE) apoya a varias líneas de investigación internacionales relacionadas con los estudios de la procedencia de esta gran cantidad de residuos de plástico abandonados en la naturaleza, con la finalidad de desarrollar políticas de prevención y gestión sostenible adecuadas, para hacer frente a este problema global que amenaza nuestro planeta. También, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a través de su Lista Roja de especies amenazadas, hace hincapié en el impacto negativo de estos residuos plásticos sobre el número de especies marinas afectadas por la ingestión de estos residuos, y el desequilibrio que pueda provocar en los ecosistemas. No obstante, a través de un consumo responsable, una conciencia ambiental, una sólida alianza entre la ciencia y la tecnología a favor del medio ambiente, una transición hacia una economía verde, pueden dar un impulso positivo para poner fin, a largo plazo, a esta amenaza global. En este sentido, la UE hace énfasis en la prevención de la generación de residuos de plástico desde el inicio y el promover el reciclado de este para contribuir, de esta manera, al desarrollo de la economía circular y, por tanto, hacia un modelo de consumo circular. En este sentido, nuestra empresa Sfera Proyecto Ambiental se compromete en todas sus actividades al cumplimiento de los principios y normas de protección del medio ambiente, a la vez que contribuir a la sensibilización ambiental a través de nuestras formaciones ambientales disponibles.  

En definitiva, es imprescindible poner el foco en el origen del problema y fomentar la participación de la sociedad en todas sus escalas ya que todos somos parte del problema y por tanto debemos ser parte de la solución.